En este artículo
- Una mordida es un delito: se llama cohecho y lo cometen los dos, el que la pide y el que la paga.
- No tienes obligación de pagar nada en efectivo a ningún policía ni inspector.
- Puedes grabar toda la interacción sin pedir permiso.
- Si la infracción es real, pide la boleta y págala por los canales oficiales.
- Si no había infracción, levanta una queja: el número de placa es tu mejor arma.
Estás en un semáforo, te marcan el alto, te dicen que cometiste una infracción —a veces real, a veces inventada— y luego viene la frase: “¿Cómo le hacemos?”. Todo el mundo sabe lo que significa. Lo que casi nadie sabe es que hay una forma de salir de ahí sin pagar, sin pelear y sin que la cosa escale.
Lo primero: entiende qué está pasando
Cuando un oficial te pide dinero, está cometiendo el delito de cohecho. Pero si tú le pagas, también lo estás cometiendo. La ley no distingue: el que pide y el que da están en falta. Por eso la mejor estrategia no es negociar el precio, sino salirte de la negociación.
No digas que no, pregunta por la boleta
No hace falta confrontar. Lo que funciona es llevar la conversación a lo formal. Si realmente cometiste una infracción, tienes derecho a que te entreguen la boleta por escrito. Esa boleta se paga después, por internet o en ventanilla, y casi siempre tiene descuento si la pagas pronto.
Si el oficial dice que “no trae boletas” o que “es mejor arreglarlo aquí”, ya tienes un indicio claro de que la infracción no existía o de que te está pidiendo un soborno.
“Entiendo, oficial. Si hay infracción, con gusto la pago por los canales oficiales. ¿Me puede dar la boleta, por favor?”
Graba todo, desde el principio
Tienes derecho a grabar a cualquier servidor público en funciones. No necesitas pedir permiso y no es delito. Pon tu teléfono a grabar en cuanto empiece la interacción —aunque sea solo audio en el bolsillo—. Esa grabación es válida como prueba.
Muchas veces, el simple hecho de que el oficial vea que estás grabando basta para que cambie de actitud.
Si insiste
No te enganches en una discusión. Repite que quieres la boleta, que quieres cooperar y que prefieres pagar por los canales oficiales. Si sube el tono, pide su nombre, su número de placa y el número económico de la patrulla. Anótalos. Eso solo ya comunica que vas a dar seguimiento.
No amenaces con denunciar en ese momento. Limita la conversación a lo práctico: la boleta, tus datos, los suyos.
Después: la queja importa
Si te pidieron dinero, la queja ante Asuntos Internos de la policía o ante la Comisión de Derechos Humanos de tu estado sí sirve, sobre todo si tienes la grabación. También puedes reportar en la línea ciudadana 089, que es anónima.
La mordida sigue existiendo porque casi nadie la denuncia. Cada queja que se levanta le pone precio real a esa práctica.
- Artículo 222 del Código Penal Federal: define el cohecho y las penas para quien da y quien recibe.
- Artículo 20, apartado B, fracción II de la Constitución: derecho a guardar silencio.
- Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, art. 40: obligaciones del policía.
- Ver el fundamento legal completo
- Anota todo: hora, lugar, número de patrulla y placa. Hazlo antes de que se te olvide.
- Si grabaste, respalda el archivo en la nube esa misma noche.
- Levanta la queja: línea 089 (anónima), Asuntos Internos o la Comisión de Derechos Humanos de tu estado.
Última actualización: 26 de octubre de 2026